La Murga Trapaseros, de Los Realejos, ha hecho público un comunicado oficial en el que expone su versión sobre el conflicto surgido en torno a su participación en la Gala de Elección de la Reina del Carnaval. El colectivo asegura que su pronunciamiento llega “como última opción”, ante lo que consideran una ausencia de voluntad real para aclarar los hechos por las vías habituales y la necesidad de defender públicamente su postura.
En el documento, fechado el 10 de febrero de 2026, la murga sostiene que el origen del desacuerdo se encuentra en la gestión de los denominados Plan A y Plan B por parte de la dirección artística de la Gala y la OAFAR. Según explican, en una reunión celebrada el 7 de julio con presencia del concejal de Fiestas, la dirección artística y representantes de las murgas, se trasladó que la murga ganadora actuaría en la Gala con uno de sus temas “más espectaculares”, entendiendo que podía ser cualquiera de los dos interpretados en la final.
Desde Trapaseros afirman que interpretaron de forma lógica que el Plan A correspondía al tema “Super Bowl Canaria”, mientras que el Plan B sería el otro tema de la final, opción que aseguran asumir con normalidad. Subrayan que elegir qué tema “funciona más” es una valoración subjetiva y que en ningún momento se comunicó que existiera una decisión cerrada en sentido contrario.
Sin embargo, el colectivo sostiene que posteriormente se comprobó que la decisión ya estaba tomada de antemano y que no respondía a criterios artísticos, sino “estructurales”: la intención inicial era que las murgas no cantaran en la Gala de la Reina, una idea que, según indican, se asumió tras la apertura del Carnaval y se pretendía mantener.
El comunicado también alude a declaraciones del director de la Gala, Daniel Pagés, quien habría manifestado que cualquier murga genera un “espacio oscuro” dentro del espectáculo, afectando a la audiencia. Asimismo, critican que se haya trasladado públicamente que la decisión fue adoptada de forma compartida, “al 50-50” entre la dirección y la murga. Trapaseros rechaza tajantemente esa versión y afirma que no existió proceso de consenso alguno, sino la imposición de una única opción.
Más allá del caso concreto, la murga contextualiza el conflicto en una trayectoria histórica de desencuentros entre colectivos murgueros y distintos organismos, mencionando episodios como actuaciones en playback o situaciones que, a su juicio, han supuesto un ninguneo hacia agrupaciones del Carnaval.
Lejos de buscar confrontación, Trapaseros asegura que su intención es reclamar un marco de respeto, verdad y coherencia que garantice la dignidad de las murgas en el presente y el futuro del Carnaval. El comunicado concluye con una defensa de la diversidad como esencia de la fiesta y un deseo de “feliz Carnaval a todas y todos”, reafirmando su compromiso con la libertad, la dignidad y el respeto hacia todos los grupos del Carnaval.


















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