El joven mallorquín, de tan sólo 28 años, deja a su mujer y a sus dos hijos y un legado que debería servir para que a muchos dirigentes de este país se le caiga la cara de vergüenza
Esto no va de izquierdas, derechas y centros. Esto no va de intereses partidistas, va de lo que ha ido siempre la política hasta que se convirtió en negocio, de personas. Hace apenas unas semanas que la eminencia médica, Mariano Barbacid, anunciaba que él y su equipo habían conseguido erradicar completamente el cáncer de páncreas, uno de los más letales que existen, en ratones, lo que nos sitúa a tan sólo un paso de que se pueda aplicar a seres humanos. ¡A un paso!
¿Qué es lo que haría que el proceso fuera más rápido? Lo de siempre, el dinero, la pasta, la «guita», esa que manejan nuestros políticos a su antojo aunque proceda únicamente de nuestros impuestos. Un dinero que emplean según les conviene y en ningún caso, consultando con absolutamente nadie que les pueda dirimir cuáles son las prioridades, porque si lo hicieran, otro gallo cantaría. Y se pueden hacer las cosas mal, pero el nivel que está demostrando este gobierno está entre la risa y la pena.
Barbacid ha tenido que iniciar una campaña de crowfunding para conseguir, en principio, los 3,5 millones necesarios para comenzar a trabajar en el tratamiento definitivo contra el cáncer de páncreas, pero se supone que la totalidad del estudio rondará los 30 millones de euros, una cantidad que para ti, para mi y para casi cualquier hijo de vecino es una auténtica barbaridad, pero que si lo focalizamos en gasto político es una auténtica miseria. En los últimos tres años de legislatura, el gobierno de Pedro Sánchez ha gastado (porque a eso no se le puede llamar invertir) cantidades ingentes de dinero en:
– 13,5 millones de euros a la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
– 1.000 millones de euros para Ucrania, como apoyo contínuo a la invasión rusa
– 235 millones de euros en asistencia y créditos desde 2019 hasta 2025 a la asociación Marco de Asociación País (MAP) de República Dominicana
– Más de 600 millones de euros a países extranjeros como Marruecos, Venezuela, Colombia, Palestina y Mauritania
Y la lista se vuelve interminable… Y sin embargo, ¿30 millones de euros que nos pueden salvar vidas, no sólo a los españoles sino a ciudadanos de todo el mundo, no los tenemos? Está claro que hay muchísimos intereses en el ámbito médico y farmaceutico, pero ¿hasta qué punto vamos a seguir permitiendo que jueguen con nuestras vidas?¿Hasta qué punto somos tan borregos que no hacemos nada por luchar por aquello que nos pertenece, que es el derecho a la vida?
Hoy hemos conocido la triste noticia del fallecimiento de Xisco Quesada, un joven mallorquín de tan sólo 28 años que ha dejado huérfanas a dos niñas maravillosas y ha dejado sola a una mujer con la que se casó, ya sabiendo de su enfermedad, amor del bueno. Xisco se ha marchado, y lo ha hecho a sabiendas que el gobierno de su país no ha hecho absolutamente nada por él. Un gobierno que está salpicado por casos de corrupción por todos lados, que ha visto como el secretario de organización del partido socialista está en prisión, que ha visto como tanto la mujer del presidente como el hermano de éste están siendo investigados, que ha visto como la «mano derecha» del presidente está en prisión por casos de corrupción, casos de los que el presidente no se ha enterado ni sabe nada… Ese gobierno, está dejando morir a nuestra gente, y mientras tenemos que soportar que aparezca en medios de comunición nuestra ministra de sanidad sacando pecho con frases del tipo «no creo que los médicos españoles estén mal pagados, cobran de media como un ministro». ¿Cómo qué ministro Señora García? Porque los ministros que todos conocemos cobran cantidades ingentes de dinero por reírse de todos los españoles en el congreso, porque no les conocemos otra función.
¡Ya está bien! Hoy lloramos la pérdida de un gran ser humano como Xisco, y por ello, no podemos dejar que su luchar haya sido en vano. No podemos dejar que nuestros políticos malgasten dinero mientras el Sr. Barbacid continúa mendigando para poder continuar con unos estudios que nos salvarán la vida de aquí a unos años, no podemos permitir que España caiga aún más de lo que ha caído, ya hemos permitido que se mancille demasiadas veces la memoria de todos aquellos los que lucharon por nuestras libertades y derechos como devaluar tanto la marca España que aquí sea imposible vivir dentro de unos años.
O actuamos ya o el futuro que nos espera es bastante desolador.






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